martes, 20 de noviembre de 2012

*A*M*I*G*O*S* ☺

Muchas personas te pueden hacer bien momentáneamente, como "curitas"... Cubren la herida un tiempo y después se caen, se pierden, las reemplazas o simplemente las descartas al ver la herida ya sana.
Hay personas que están ahí como la sombra, en todos lados... siempre y cuando se halle el Sol brillando, o haya luz.
Otro tipo de personas está ahí para ser la luz de los días, de las noches... En todo momento. A ese tipo de gente es al que mejor se lo considera, al que más se le llama amigo. Porque hay distintos tipos dependiendo de la situación:
Está el que te reta, aconseja, acompaña en las macanas, el que te cela, el que sólo quiere celebrar, el que hace de psicólogo, el de internet, el que es tu antidepresivo, el que te cree Dios... y muchos más.
Incluso están los amigos-hermanos, que por cual o tal cosa sufrís de un roce pero nunca te abandona. *Podré caerme a pedazos pero acá siempre estás vos* dice la canción de NTVG.


Yo particularmente este año aprendí que no importa desde cuándo los llamas amigos, sino cómo. He tenido la suerte de conocer personas de chica y que ahora son muy importantes. Y también tuve la suerte de conocer personas a último momento y considerarlos de importancia.
No es el tiempo el que cuenta, son las vivencias. Es lo que te deja cada uno y lo que cada uno se lleva de vos sin la necesidad de robarte ni pedir prestado... Es brindar por el placer de hacerlo sin esperar absolutamente nada a cambio. Es mutuo.







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