La escuché atenta ese día, juro que nunca la vi hacerse un bollito así. Se veía tan pequeña y al mismo tiempo su enojo consigo misma era tan grande, que no entendí cómo una cosa encajaba en otra. (Quizá realmente sí somos un universo por dentro).
Cuestión que este micro-universo abrió la boca porque tenía un pequeño secreto que contar. Entre amigas es así, los secretos se airean y tal vez, así logremos refrescarnos entre nosotras, o será tirar por tirar... para restarle peso a la mochila.
Clara siempre cargaba su mochila, quizá no de culpas. Sí de muchos perdones, pero yo creo que esos perdones después se volvían su culpa así que terminaban siendo lo mismo. Como un masacote en donde no se puede diferenciar la harina del agua.
A Clara puede que no le costara perdonar a los demás, pero sí le pesaba (le pesa) perdonarse a sí misma, porque considera libres a todos, no le gusta juzgar, sin embargo se juzga a sí misma como si errar fuera humano pero no de ella. Ella es extraterrestre.
A veces un abrazo le alcanza, otras un té. Miles de veces le fue suficiente salir a correr con su querido Dante, pero esta vez no pudo callar más.
Recuerdo que vino con todas las intenciones del mundo de hablar de otras cosas, del futuro, de la expo-carreras, de lo lindo que era el día. Y no pudo.
Al cabo de tres chistes y su típico "por algo serán las cosas, muchísimo se trata de elegir"... dijo:- Y yo elegí de una manera estúpida.
No suele hacer estas cosas, entiéndase mi perplejidad. ¿Desde cuándo Clara, mi loca amiga Clara, tira migajas para que uno le pregunte?
- No entiendo. Le respondí cortante, como si fuese un chiste de mal gusto.
- Que elegí de manera estúpida, idiota. Sin consideración. (Conciso y al pié)
- ¿Qué elegiste?, idiotas somos muchos. Sino el mundo sería otro, jaja.
[ Y mi risa no cambió nada]
- ¿Vos crees que nos podemos enamorar con miedo? Me dijo sin más.
- Sí. Bah!, supongo. No creo haberme enamorado todavía.
- Yo creo que me enamoré fugaz, ¿sabés? Así, sin ganas pero rápido. Como esas noches pasionales que se cuentan en las películas o las novelas. O como esos hijos que uno no se espera... y bueno, ahí están. Pasan.
- ¿A qué viene esto, Clari?
- A que te quería contar algo hace mucho. Pero me considero tan tonta que realmente a veces me apena a mí misma.
- Arrepentirse no es de tus cualidades.
- No. Pero te juro que esta vez me arrepiento de algo. (Y lanzó una risa tímida, como pidiendo perdón)
- A ver... yo soy tu cajón de secretos.
La miré fijo, pero con ternura. Como a los nenes que están en medio de una indecisión.
- Una vez, conocí a un chico. Cumplía con todas las boberías que una pide. Esos estereotipos sacados de revista y televisión. Perfecto, ponele.
Pero el pibe tenía tantos laberintos que te juro por lo que más quieras que no podía perderme más y tampoco quería en ese momento. Ya me estaba agotando la paciencia. Pero yo lo quería querer, yo lo quería. Y no sé si a veces lo sigo queriendo.
Y lo gracioso es que lo conocí con miedo, después con confianza y se terminó dando sin prejuicios. Una vez, dos, tres, treinta. Y no me alcanzó, porque si pudiera volver a un minuto en particular entre todas esas veces que lo vi... cambiaría algo. Y así capaz que todavía lo estaría viendo.
- ¿¡Qué hiciste!? Le respondí con preocupación mientras ella tomaba aire, o coraje. No sé.
- JAJA. Hay minutos que pueden ser tan insignificantes para unos, y tan valiosos para otros. Qué locura, qué locos somos. Y me sigo sorprendiendo. (Liberó tensión y siguió)
Una de esas últimas veces, que simulaban una despedida pero después no lo eran, me dijo que me iba a extrañar. Yo cansada de perderme, de no saber a dónde ir, le respondí que no. Tal vez esperaba otra cosa, él o yo. Pero claramente no conectamos en esos 20 segundos.
Acto seguido nos despedimos como tantas veces más. Sin embargo, yo creo que algo cambié con esas palabras.
¡A veces me arrepiento tanto de no haberle dicho otra cosa! Fui tan egoísta como él lo había sido antes con otras cosas, que por cargarme un escudo terminé cargando una piedra de dudas. ¿Y si hubiese sido distinto?, ¿Y si esa era la salida del laberinto?, ¿Y si esa era la oportunidad de darnos una oportunidad?, ¿Cuándo se me va a ir el arrepentimiento?.
Yo sé que hay noches por todo el mundo. Noches en vela, noches cansadas, noches largas, noches de furia, noches de a dos, de a tres, de a no sé cuántos. Noches solitarias, de risas, de llanto. Yo sé que las hay. Hay tantas noches como personas. Pero en las mías, cada tanto hay una noche que resuena y resuena como una canción que te encanta o que de puro masoquismo la volvés a escuchar, para ver cuán profundo duele, hasta cuánto la soportas. Y mi canción es esa, ese "Yo no" que podría haber sido un "Yo también".
Qué idiota... idiota, idiota, idiota. Porque el tren siguió y yo me quedé acá, entre lamentos. Y no hice más nada antes de verlo partir.
- Clari, vos misma decís que hay cosas que tiene que ser.
- Sí, lo sé. Me consuelo a mí misma diciendo que eso no fue porque yo elegí que no fuera. Me tuve que enseñar a mí misma que hay cosas que no son, pero con el tiempo uno puede querer que sean.
- Deja que el tiempo te enseñe también a que quizá no es para hoy pero sí para mañana. Le dije mientras le daba un abrazo.
- Gracias. Respondió con su pera en mi hombro y un nudo en la garganta.
Tal vez hay personas que se merecen seguir siendo misterio, porque ahí guardan su magia. Pero ojalá yo también sea de vez en cuando una de esas canciones de sus noches... en el buen sentido. Un buen recuerdo.
- Y bueno amiga, tomalo así vos también. Que no sea una canción triste, convertilo en un buen recuerdo. No te culpes más.
- Ojalá alguna vez podamos bailarnos juntos de nuevo. Y así pedirle perdón.
No creo que todo esté escrito, no es como lo que acá aparece que primero se plasma en una hoja y después recae donde se lo ve. Más bien tengo la creencia de que somos imanes caminando por la vida, que si estamos bien atraemos cosas lindas y sino será al revés. Soy lo que doy, recibo lo que doy. Me cruzo con más gente que hace lo mismo.
viernes, 28 de octubre de 2016
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Lo amé amiga! Cada palabra me llegó! Espero más seguido tus textos. Aunque quien soy para quejarme si soy igual jaja.
ResponderBorrarGracias <3 yo también espero leerte más seguido!
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