domingo, 22 de diciembre de 2013

Mejor hoy que ayer, quizás

Desconozco las causas y la manera en que todos esos químicos que circulan por el cerebro nos hacen sentir estas cosas raras que a veces no podemos definir y llamamos "cariño". Realmente no sé cuál es la hormona y cuáles las proteínas que intervienen pero se sienten bien. A veces no saber exactamente el porque de las cosas es mejor.
Tampoco sé por qué el destino quiere que volvamos a releer esta historia, quizá sea un remedio que nunca terminamos y por ello no hemos obtenido cura del pasado pero qué más da. Si no tenemos que perder en absoluto, simplemente vivimos este presente.
No sé cuántos días nos quedan, no sé si será por el cierre del año, de todos modos así estamos: como queremos. Yo no te obligo, tú no me obligas y este secreto que nos mantiene sonriente unos días será nuestro y de nadie más.
Bañarnos en este perfume que tan bien nos sienta, a mi personalmente me hace recapacitar en que no hay excusas cuando se trata de sentirse feliz. Tal vez coincidas o no conmigo, igualmente estas dos mentes no coinciden en todo pero cuando iban juntas nunca supieron lo que era una discusión. A mal o bien, ¿no parece mentira? ¿Serán ilusiones o serán ganas de conseguir hacer las cosas mejor?
Que el tiempo hable, que la luna nos guíe y que el sol se lleve las sombras. Que nosotros como humanos sepamos sobreponernos y ayudarnos a ser mejores.
No pretendo perfecciones, sé que no existen no obstante daré lo mejor pase lo que pase, cueste lo que cueste, cambie lo que cambie y dure lo que dure simplemente porque si no pude ayer, conciliaré eso hoy.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Mi realidad

No puedo fingir algo que no soy, esa "cosa" que camina sin levantar la mirada y perderse en el espejo del alma de alguien más. Mirar una fila de dientes dentro de una boca, deseosa como el agua en un lugar recóndito y lleno de calor, sin sentirme mejor.
Me dijeron que el tiempo era una cura, lenta pero efectiva. Y aunque haya pasado un año, aquí todavía duele. El mismo aire lastima.
No quiero permitirme más ser alguien que no soy, por fuera sigo idéntica, hasta las fracciones de mi rostro siguen intactas; pero por dentro, debajo de toda esta piel y huesos, en la esencia... me escondo. Y tiemblo de miedo. Miedo a sentir, finjo libertad y estoy atada con cadenas al piso. No vuelo más.
No quisiera ser así por más tiempo, la angustia da el presente todos los días. Quizá suene raro pero me extraño. Mi positivismo, ¿a dónde a ido? Quiero mis fuerzas de vuelta.
Tal vez me esté yendo mejor, de todos modos el éxito no tiene sabor a nada así. Si no soy yo la que lo logra. Es alguien más que a la fuerza aparenta ser mi persona.
Basta de culpar al de afuera, de todas maneras logré ser más fuerte. Detrás de todo ese mal hubo recompensa, ¿qué más?
Intento no atemorizarme al ver esas palabras que denotan una especie de cariño, al encontrar esos gestos que cualquier persona atesoraría. Me gana el temor. Corro. Me voy lejos y asusto al otro.
Así, ¿quién lucharía por dejarme querer? ¿por dejar que lo quiera?
Hoy empieza una guerra contra mi misma. Que el destino decida, qué se me ve mejor.

martes, 10 de diciembre de 2013

Mochilero

La noche se fue y con ella tu mirada lejos de mi. Tal vez, solo tal vez, para acompañar a la luna hasta el otro lado del mundo. De gira, como una estrella. Porque eso eres, mi estrella. Mi actor favorito, quien mejor sabe simular.
Cada vez que sueña el sol, se oye mi canción preferida entre las calles de la ciudad. Es inevitable recordarte caminando a casa. En cada esquina, a cada paso, algo te trae en mis recuerdos.
Veo a alguien similar, me ilusiono y brota la sonrisa que de reflejo solías causar. Ilusiones vanas, tantas ganas de verte. Y el verano así se convierte en un desierto porque ¡hace tanto calor y tengo tantos espejismos!
Las avenidas muchas veces se convierten en mares de autos, los cruzo apurada, impaciente. Queriendo cruzarte una vez más en nuestra esquina, aquella en la que una mirada bastó para tenerme así de náufraga.
Pero es así cada vez, camino incesante. Retomo la rutina, miro la luna y le pido que te devuelva a mi. Tengo la fe de que alguna vez me oiga a pesar de que esté tan lejos, se compadezca de mi.
La esperanza es lo último que se pierde, ¿verdad?
Pasada la noche, retorna el día. Sigo perdida, sigo esperando. Hasta que termines de dar tu vuelta al mundo.

domingo, 22 de septiembre de 2013

<iframe src="https://www.facebook.com/video/embed?video_id=278015032246570" width="1280" height="720" frameborder="0"></iframe>

Coloquio del destino*

Hoy me desperté ilusionada porque vi que la luz que traspasaba la ventana era más intensa que la de ayer, supuse que era un día bien primaveral. Soleado, con los pajaritos cantando... y me sentí mejor.
La primavera hace que a uno, sin siquiera quererlo, le cambien las energías, esa idea utópica de que es tiempo del amor, de andar de la mano caminando con alguien más. Sabiendo que eso se puede hacer en cualquier estación del año.
Suposiciones tontas que a veces llamamos  ilusión. 
Hace ya un par de meses vengo insistiendo en que: vivimos de ilusiones. Son esas pequeñas esperanzas que nos mantienen vivos para decir que mañana puede ser mejor que ayer, incluso mejor que el hoy mismo.
Hay tantas cosas que nos imponemos... ideales que se contagian como peste, pero ¿hasta qué punto pueden ser una peste asesina? ¿Una pandemia? La única asesina serial es la muerte misma y le tememos como si nos corriera todo el tiempo con una cuchilla oxidada, corremos de ella como creyendo poder ganarle. Utopías de nuevo. Ella llega de una sola vez, de un golpe y sin dudarlo... ¿de qué dudamos nosotros?
Hasta dónde llegan los límites de nuestros miedos, hasta dónde nos limitan a nosotros. Dicho de otra manera: ¿hasta dónde nos limitamos nosotros mismos?
Este año me propuse ser ilimitada, si bien mis raíces tiran fuerte cuando siento que tropiezo, son estas alas nuevas... remodeladas, las que me impulsan a seguir. Increíble es la fuerza que tiene uno mismo para derrotarse u obtener la gloria, areté como deseara un griego.
Este año, que se pasó más que rápido me lo adueñé. Si bien me distancié de muchas cosas, gané tantas otras que no duele... Gané tanta fuerza interior que vencí de una vez por todas ese miedo que tanto me limitaba, ese miedo idiota a estar sola. Lo senté frente a mi, lo cuestioné... Me pregunté ¿para qué temer a eso? Acaso hay que temerle al silencio, al sonido de nuestros pensamientos, a estar con nosotros mismos... Si somos nuestra mejor compañía.
Despejado esto, me armé con mi propia libertad un convenio, le dije que juntas iríamos lejos. Porque ese era mi plan desde siempre, solo faltaban ganas de realizarlo. Y bien sabido tengo que hay que dejar de pensar tanto para hacer que nuestros sueños dejen de ser ideas y pasen a ser realidad. Pensar menos, accionar más. Siempre con la cautela de cerca.
Y así llegué a todo esto, que me costó mucho, me dolió bastante... pero las heridas sanan, aunque puede que haya alguna cicatriz escondida entre tanta piel, de todos modos, no me impide seguir.
Mi amor por mi misma me ha salvado, ni hablar de lo bien que me ha hecho el amor que me brindan los demás. Es allí en donde recurro a mi cita de autoridad por excelencia: "Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad" (Jorge Luis Borges).
Es así como agradezco al universo mismo por hacernos humanos con imanes, por haber atraído a cada alma que llegó hasta mi... Todo eso que he recolectado y que se me han llevado: me hace la persona que soy.

lunes, 16 de septiembre de 2013

El corredor*

En otro lado de la ciudad, estaba él. Ya había desayunado, estaba listo para salir a correr como todas las mañanas. El aire lo renovaba, todos sus enojos se perdían en esa carrera que sólo jugaba él. Les ganaba cada mañana, pero caía el Sol y en el atardecer: perdía.
Estaba desesperado cuando brillaba la Luna, los recuerdos le hacían una guerra interminable. Sentía que no tenía nada, se sentía vacío. Solo deseaba dormirse hasta que su mente lo dejara en paz.
Todo se debía a que todas las noches, miraba la Luna a causa de una promesa: Si miraban este bello astro juntos, no importaría la distancia. Daban el presente y se susurraban "te extraño".
Al cabo de un año todo resultó en vano, María lo dejó porque la distancia le presentó a alguien más y Gian no insistió, aceptó la derrota.
Todas las noches se sentía culpable, si ella era el amor de su vida ¿por qué no luchó, por qué bajó tan fácilmente los brazos? Nunca se perdonaría. Esa adolescente lo hacía feliz, ahora que no la tenía más no existía razón para volver a abrir su corazón. Estaba demasiado roto, casi muerto.

Mientras brillaba el Sol, se bañaba en su luz y por cada bocanada de aire decía: no más. Ya no creía en el amor, era una roca gris sin sentimientos, apagado. Su placer tan solo sería satisfecho con encuentros casuales, sin nada que esperar. Ni siquiera un segundo llamado, para él existía únicamente el placer físico, no el de las almas. Eso sería para la muerte. La vida se siente.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Clara

Se levantó una mañana e intentó ver, a pesar de saber que era difícil, directo al Sol.
Alzó la mirada en el cielo, cumplió su cometido pero tuvo que refregarse con sus tibias manos esos ojos que se habían achinado. En el mismo instante sonrió y dijo "Gracias".
Se tiró hacia atrás, cayó sobre las rosadas colchas de su cama, en ese cómodo colchón que cada noche parecía hundirse mientras ella dormía.
Aun veía esa luz brillante en cada parpadeo, jugó a divisarlo en toda la habitación hasta que desapareció.
Bajó las escaleras con su pijama puesto y los pies desnudos, adoraba sentir el frío en cada paso, que se le hiciera la piel de gallina seguido de un cosquilleo que le corría la espalda. Sentir era su vicio.
Su perro se le acercó, moviendo fuertemente la cola. Lo ponía contento ver a su dueña, siempre recibía mimos a esta hora... Clara lo acarició un poco detrás de las orejas y salió corriendo. Dante, tomó posición y la siguió.
Cuando la mascota llegó afuera, entre todo el verde del pasto no halló a Clara. Miró por todos lados, correteó entre los árboles y sin embargo no la encontraba... Hasta que un ruido le llamó la atención. Sobre la copa del árbol estaba su dueña, respirando ese aire puro y bañándose con la luz del Sol. Quiso alcanzarla pero le fue imposible, no sabía trepar.
A veces Clara pensaba que Dante se sentía humano, quería imitarla en cosas que jamás podría hacer. De todos modos, eso no le molestaba, lo volvía particular. Suyo. Incluso a veces la inspiraba ver como un animal luchaba por ser algo más, todo un ejemplo. Nunca se daba por vencido, no al menos de manera sencilla.

Pasó la tarde y amaneció la noche, en toda la casa resonaba una canción alegre. Por la ventana se veía una silueta bailar apasionadamente... Estaba sola pero se veía feliz.

Viniste y te vas*

Quizá seas el alma que viene de visita y se va, saluda y al cabo de dos segundos se despide. Minutos en que, alineados como los planetas, logramos algo más allá.
Habremos sido una canción perdida en el viento, un beso en una película que nadie ve, personajes que viven únicamente cuando el lector lea nuestra historia. Nada más.
Intentamos ser más pero obteníamos un tropezón que se convertía en sismo. Terrible destino el de estas almas que alguna vez fueron una sola y hoy caminan separadas.
Feliz cada una, recolectando más felicidad junto a otras que se les acercan. Ya no duele el no mirarnos a los ojos y susurrarnos al oído.
Quizá seas el alma que vino de visita y se va. Buen viaje.

domingo, 18 de agosto de 2013

Vencedor de Cronos.

Me fui lejos para no verte, evitar que los fantasmas de lo que hemos sido me persiguieran. Sentí tanto miedo de volver a caer, de sentir una vez más que eres el remedio a todos mis males. La cura a mi enfermedad, esta soledad que solamente me hace sentir frío. Vivo enferma porque no siento el calor del Sol, vivo entre tinieblas, algún que otro segundo se enciende una chispa de luz que me guía entre tantas sombras: una sonrisa. 
¡Vaya que me son demasiadas cosas que dejar atrás! Con caminar un par de kilómetros no basta. Por cada paso que doy están esos bellos fantasmas. Colmados de recuerdos, de abrazos y besos tuyos. Se me aparecen las sombras en las esquinas, nos veo asì... tan felices. Y ahora todo queda en nada, en algo vacío. En un baúl. Tesoro que irá a parar al fondo de un mar que yo misma construí con lágrimas.
Tal vez más adelante me espere un barco en donde navegar y halle otro tesoro para no perder, lleno de diamantes y cosas brillantes. Buenos momentos para un mañana, que ojala, fuera hoy.
Distanciada de mis raíces, con los pies sobre la tierra. Extraño tanto que me ahogo muchas veces al día en un vaso de agua. Deseo en esos momentos poder volver, tomar las agujas del reloj de Cronos y correr el tiempo hacia atrás. Presionar un botón que diga "pausa" y corregir esos odiosos errores para tenerte aquí otra vez.
Es que tu perfume vence al tiempo; una melodía que me recuerda a ti se oye en todos lados, mi canción favorita la cantan todos. Tu risa está en boca de todos, incluso en la mía. Pero más que tu risa, quiero tus besos. 
Cómo querer salir del paraíso, de la gloria del querer y sentirse querido.



sábado, 10 de agosto de 2013

adiós nube

Después de tanto tiempo, de tener una conversación y SIEMPRE terminar mencionàndote. Luego de tantas lágrimas al recordarte, de no cansarme de leer y releer toda nuestra historia sin final feliz. Al final de tantos días de angustia y mirarte sonreír sin mi, faltando a tu promesa de hacerme la mujer más feliz, lograr que me sienta la más hermosa de todas porque mis sonrisas eran consecuencia tuya...
Finalmente, al cabo de horas y horas consultando con la almohada, soñarte e incluso tenerte clavado en mi inconsciente. Me liberé.
No necesité verte, oírte ni pensar más. Tan solo abrí mis alas antes heridas, las que por miedo a sentir más dolor ni siquiera intenté mirar.
Recapacité, pelee conmigo misma. Discutí con el reflejo del espejo, me cansé de verlo llorar por alguien que ni siquiera compartía ese sentir. El hartazgo venció mi querer.
Terminadas las tormentas en mi interior, al cabo de toda esa tragedia, de entre la lluvia rescato un arco-iris. Vuelve a brillar el Sol. No eres más esa nube que me opacaba, el viento del invierno ha sabido qué hacer.

domingo, 16 de junio de 2013

Nada que pensar: sólo recuerdos.

Respirar profundo entre las sábanas 
para sentir el poco perfume que le queda, 
ese perfume que amor mío... 
es un placer divino sentir cuando 
se produce el roce de nuestra piel.
Instantes que se quedan escondidos
entre la noche, el silencio, mis besos y los tuyos. 
Una caricia marcada en mi espalda, 
un susurro en tu oído izquierdo:
"No te vayas".
Respirar profundo, bien hondo en el aire... 
cerrar los ojos y verte volver. 
Recrear el momento exacto en que 
mirándonos seriamente por primera vez, 
me invadieron las preguntas. 
Y fluyendo como el río que corre hacia el mar, 
no me pregunté más lo que esperaba. 
Tan solo así como si nada: 
me dejé ser.

jueves, 18 de abril de 2013

Aquí me tienes, abierta mi alma de par en par... indefensa, débil, pequeña, en tus manos. Tuya.
Aquí me tienes, despojándome de todo. Despojándome de mi.
Tengo sólo esto, esto que es mi todo... mi ser, mi corazón, mis sentimientos, mis sueños para soñarlos con vos.
¿Acaso es poco? Dudo de ello. No creo que sea poco, el alma... si bien no es tangible es eso que perdura de nosotros. Te la regalo, porque es mi único tesoro. Lo único que me quedará cuando todo se borre.
Tómalo, déjalo pero no me enredes en dudas. No puedo hacer dicho regalo en vano, "dale a quien ames el poder de destruirte, no lo hará" me dijeron una vez... Te pido por favor que no lo hagas.

jueves, 4 de abril de 2013

Hoy me inspiré en vos, en eso que llamo "recuerdos latentes".
Hoy me inspiré en vos, no en canciones ni amores de película. Porque nosotros somos uno de esos.
Tomé aire, cerré los ojos... viajé en el tiempo, recordé.
Volví a vernos caminando tomados de la mano, simplemente planeando el futuro con el presente que teníamos en las manos. Tan nuestro como el aire... imposible de dominar por completo.
Nos vi, enamorados. Como adolescentes pensando en ser adultos, enamorados. Ilusionándonos.
Y me quedé ahí, en ese paisaje que juramos iba a ser nuestro algún día... una cabaña, una casa de verano. Un respiro lleno de paz y naturaleza en donde huir del mundo para vivir el nuestro como si no existiera un mañana.
Pero allí quedó todo, en ilusiones.



martes, 26 de marzo de 2013

Ironía del querer*

Yo estoy aquí,
tu estás por allá...

La distancia en medio, un "nosotros" perdido, los recuerdos acá...
Tantos tiempos y sólo uno coincide, sólo uno de muchos.
Pocas eran mis ganas de seguir sin tenerte, 
pensar que seguí siendo la egoísta de siempre.
La que te quería sólo para ella, para nadie más.
Un pasado, palabras que viven de él.

Mientras que nosotros, humanos errantes... vivimos el presente
esperando el futuro.

domingo, 17 de marzo de 2013

missing you

Yo te digo que te extraño, que te amo y que todo lo que siento es mil veces más fuerte que mi razón. Tu me respondes mirándome a la cara, profundo a los ojos... viendo casi mi alma en pedazos siéndote entregada, te ríes con una de esas carcajadas que sólo causa más dolor. De esas que se clavan como una daga, eternas en el tiempo porque no se olvida este momento. Este dolor es incurable, me desarma de a poco convirtiéndome en nada. Ya que nada soy sin ti.
Sólo me queda aferrarme a mi sonrisa, esa prenda que nunca pasa de moda, que tanto es capaz de ocultar. Y atarte al olvido, el único remedio del corazón... que perdona sólo y únicamente por amor.

lunes, 11 de marzo de 2013

Déjame dormir, por hoy no quieras irrumpir mi sueño. No tengo ganas de pensarte y mucho menos de pensar en lo que ha sido el "nosotros" que tanto quise.
Ya dejé de extrañarte después de tanto pesar... Cuando te quise nunca me viniste a buscar, el mismo destiempo de siempre nos volvió a alejar. Deja que nos vuelva ajenos una vez más, como cuando nada había sucedido.
Si bien has sido un antes y un después en mi... hoy ya no eres nada. Sólo recuerdos. Un sentimiento que viene y se va.

domingo, 24 de febrero de 2013

En la distancia se ven las cosas con calma, de lejos hay detalles que mirando muy de cerca no se pueden ver.
Y qué casualidad, nada es lo que parece... Acá no hay soledad, ni miedos. Todo eso está a kilómetros de mi, pensar que esas cosas las tenía pegadas en los pensamientos. Antes.
Todo tiene un disfraz que para sumar... te venda los ojos creándote ilusiones, falsas situaciones.
Ahora, sé en qué realidad existo. Sé quién es quién, porque quienes me han dicho "estoy todos los días, notame" ya no miran hacia acá. Todo se ha dado vuelta, amigos verdaderos son quienes llegan cuando se los necesita y no de pura apariencia todo el tiempo.
Eso aprendí.

jueves, 14 de febrero de 2013

Estoy lejos de casa y aun así no me siento mal, estoy ganando mil cosas más. Cosas nuevas.
No sé cuidarme totalmente sola pero de a poco lo aprenderé... así como aprendí que los rencores son en vano porque te envenenan; que la responsabilidad hace al cumplidor; que las promesas no siempre se cumplen; que lo que realmente vale la pena siempre vuelve a estar cerca si hacemos que regrese... Nosotros damos valor a las cosas, no al revés.
Lo desconocido puede asustar, sí... pero resolviendo los miedos es cuando más valiente has de volverte. Así se gana de a poco el valor.
Y de amores... ¿qué vamos a agregar si no hay nada nuevo? Están los correspondidos, los malos y buenos...  amores al fin. Basados en sentimientos que como sentimientos que son se pueden ir o volver cuando se les plazca. Ésa es la gracia del corazón, musculo bobo que no aprende porque nos motoriza todo el cuerpo... incluso al mismo cerebro que por más razones que tenga termina perdiendo y luego acotando un "Te lo dije". Su frase favorita.

martes, 29 de enero de 2013

Estancarse, no más.

Ya me he zambullido en lo que son tus aguas, carecen de sal pero les sobra la paz. La quietud. 
Aunque a veces necesito de esa tranquilidad que en ellas reside, admito que a mi me gusta sentir la adrenalina de la vida. Esa que justamente te falta tener; incluso podría decirte que no son saladas como el mar... tampoco dulces como el río. Inclasificable.
Podrás contagiar paz, podrás ser refugio y frescura... de todos modos nunca serás lo que quiero o quise.
Me he engañado, lo sé. Es ahora que me desmiento mirándome en el reflejo cristalino. Y no te quiero, no me quiero ver ahí inmóvil. Quiero sentir el vigor de las olas, correré el riesgo de golpearme si es necesario.
Tus tranquilas aguas, estancadas... no son mi lugar en el mundo. Reflejan mi sonrisa, las estrellas.. y tantas cosas bellas que existen al rededor. De todas formas no visualizo en ellas lo más importante: lo que quiero para mi felicidad-

domingo, 20 de enero de 2013

Tengo ganas de perderme para volverme a encontrar, irme lejos sin partir de casa. Llegar alto sin la necesidad de caer... Quiero matar a alguien pero su muerte no eliminaría su recuerdo. Nunca se muere del todo, nunca nos vamos.
Quiero decir tantas cosas y sigo careciendo de palabras, gritar fuerte lo que se escucha muy bajito dentro de mi. Tengo males acumulados que me hacen peso, las lágrimas por lo general me quitan eso que me ata y no me deja avanzar. A veces despido mares.
Avanzo a paso firme, sin dudas. Los misterios me esperan adelante, no los quiero en mi presente... el pasado está lleno de lecciones, son páginas que al volver a leer intento entender de nuevo para no fallar. Me lo prometí: no fallarme a mi misma. Pueden fallar los de afuera, pero nunca yo.
Podrán decepcionarme, hacerme doler. Nunca hacer que me decepcione de mi misma, no me gusta caer ni auto-darme por vencida, total victorioso no es aquel que sale triunfando así como si nada. Se puede ganar algo en cada una de las cosas, con tan sólo tener el valor de intentar se obtiene una victoria.
Con la frente en alto, los pies sobre la Tierra, el corazón esperando y una sonrisa... me voy a perder para no volver.

jueves, 17 de enero de 2013

Cambian los vientos, cambia el rumbo

Y hoy me ves acá, tan extraña... como si nunca hubiese venido. Ya he pasado varias veces por acá pero nunca me sentí así como hoy, tan perdida.
Hoy asumo totalmente la dirección de mis decisiones, ya nadie decide por mi. Me asusta todo esto, pero no me detiene. Yo quiero seguir, verme triunfar y no detenerme jamás. No importan las circunstancias.
Espero encontrar acá todo lo que no encontré en otro lado. Crecer.
Y pensar que en poco tiempo este lugar que hoy me parece tan ajeno será mi lugar. Soy una más de entre tantos que pasan por lo mismo...
Adoptame, no me rechaces que aposté todas mis fichas en vos.

martes, 15 de enero de 2013

Me voy lejos porque me persigue*

Suelo maldecir tu nombre, tu sombra, tus palabrerías... toda la mentira que antes me jurabas iba a ser verdad. Te maldigo porque duele, siempre dolió la mentira, más dejando de ser algo sencillo... tus mentiras fueron complejas y es por eso que al día de hoy sigo viendo cuán capaz sos de mentir. Tal como me mentías a mi.
A mi me duele escuchar una canción, la melancolía me quita el aire y me deja tristeza. Ojalá que a vos no, no es algo que le desee ni tan siquiera a mi peor enemigo.
Pensar que todo esto de descargar así empezó por vos, porque si decía todo de frente nos íbamos a perder. Hasta casi nos perdimos, te dolió ver que muchas veces mis cartas no iban a tus manos sino a este lugar; te dolió más ver que paraban acá porque no estaban llenas de alegrías sino de penas. Aunque aparentemente tanto no te importó, sino algo habría cambiado. Y todo sigue marchando, es eso lo que logra el tiempo constantemente: avanzar.
Debo admitir que aunque intente, los nudos de mi garganta siempre vuelven a aparecer. El tiempo no te ha borrado aún, yo mucho menos. Si no lloré tanto por quienes ya han marchado de esta vida terrenal ha sido porque te lloré más a vos. Para mi el olvido no existe, nunca existió.
Antes daba tanto por tenerte, luego mucho más por perderte... ahora ya sólo quiero olvidar. Desterrarte de acá, donde más duele; del corazón, de los recuerdos.
Como hiciste conmigo.
Todo duele más porque me fallaste, me fallé y me sigo fallando. Me voy lejos para no volver más, no saber de vos y encontrar en otro lado a alguien a quien darle todo el cariño restante que no te pude dar a vos. Huida, para encontrarme en la mirada de alguien más.

viernes, 11 de enero de 2013

*Y simplemente pasa que tengo ganas de verte*, es escuchar esa frase con la canción de fondo. Obviamente, después pensar en vos y recordarte.
Es así de simple, esa breve oración lo dice todo: te quiero ver.
Y no es que te quiera, o al menos eso no parece ser... pero compartiendo esos momentos al lado tuyo la paso bien, no me enojo. Entre tantas palabras salen juegos y chistes, cosquillas, sonrisas ante todo. Me gusta. Me hace bien estar bien, compartir.
No quisiera forzar las cosas pero no voy a negar que me fascinaría compartir más momentos así con vos.
Hay tanto que tenemos en común, tantas diferencias por descubrir. Nos queda tanto por hablar, que ya mismo quiero empezar.
No llega a ser necesidad, no llega a ser ese sentimiento llamado "extrañar" pero espero verte más.

martes, 8 de enero de 2013

Tengo almas gemelas

Estás en el presente, no dependas del pasado ni quieras depender del futuro. Se vive el HOY, no el ayer ni el mañana... el ayer ya pasó y el mañana no llega todavía.
Animate a arriesgar, sorprendete. Juga "porque vivir es jugar" como diría Calamaro. ¿No?
No busques la felicidad, que ella te encuentra todos los días... te busca tan a diario que ya la das por pesada. ¿Acaso vivir no te hace feliz? ¿Una sonrisa no es demostrar felicidad?
Junta las agallas necesarias para luchar por esos imposibles que te golpetean como un pájaro carpintero cuando intentas dormir, hagamos posible lo imposible que los sueños pueden ser realidades.
Busca tu aire fresco de todos los días, eso o esa persona que te renueve las energías, que te haga sentirte puro. Que ilumine todo tu ser.
Aprender que somos almas en la Tierra no es sencillo, el hecho de comenzar a vivirlo no es algo inalcanzable. Como almas que somos, tendríamos que disfrutar mucho más cada momento, más del amor.
Que encontrar almas gemelas no es imposible, ¡hay tantas que no vemos! Cada quien que te hace brillar, sentir especial y que te hace relucir es un alma gemela. No necesariamente tiene que ser "tu amor", tus amigos, tus familiares te aman también -sólo que dándolo por obvio lo olvidamos muchas veces-
Es respirar más, sentir más... las simplezas pueden darte muchas sorpresas.

Era mi imposible cuando lo tenía lejos, pensar que lo habré visto unas cuantas veces sin darme cuenta.
Fue mi posible entre tantos suspiros, la lejanía no era una barrera insuperable. Estábamos cerca a nuestra manera.
Luego fuimos cercanos, casi cómplices... alguien a quien ir interesándole a diario. Y todo desapareció.
Las distancias volvieron a ocupar su lugar, las charlas diarias tan siquiera son casuales. Volvemos a ser los desconocidos de antes.
Todo ha sido una breve brisa, que te relaja y después se va adentrando en el mar.
Lástima que todo termine así, los viajes por placer terminan algún día.